Tuesday, December 15, 2009

El Juan Rulfo como una carrera al revés


Empiezo por pedir perdón. Esta puede ser la última entrada del año, y todas las anteriores han procurado ser balanceadas. Incluso cuando un texto no me ha gustado en general, he buscado señalar aspectos puntuales que se destaquen. No tengo ese propósito con esta entrada.

El problema es que con “El metro llano” no pude encontrar suficientes elementos para construir un comentario balanceado. De hecho, mi principal motivación para leerlo hasta el final fue la curiosidad por encontrar los méritos que lo llevaron a ganar el Concurso Juan Rulfo 2009, en la modalidad de cuento. (La notificación de los resultados del premio está aquí; una novedad este año es que RFI publicó los textos ganadores, y “El metro llano” está aquí).

El cuento es sobre una carrera de un metro donde el ganador es el que llegue de último. Ésta, debo admitirlo, es una buena idea. Sin embargo, es con la ejecución que guardo mis reservas. Por ejemplo, el cuento pretende ser cómico, pero lo hace con un lenguaje alambicado y esforzado que honestamente no me convenció. La caracterización es nula; las premisas, inverosímiles. Además, la redacción deja mucho que desear: el texto nos recibe con un error de ortografía en la primera frase (maquina, en vez de máquina); este tipo de anomalías no nos abandonan a lo largo del cuento, incluso con un echo por hecho hacia el final.

Cuando lo terminé, quedé con dudas sobre los méritos que llevaron al cuento a ser escogido ganador. En otras oportunidades había señalado ciertas objeciones con algunos cuentos ganadores del Juan Rulfo: “Pesadilla en el hipotálamo” me había parecido particularmente débil, pero creo que “El metro llano” ahora lidera la carrera. Quiero aclarar que ni he mencionado el nombre del autor porque no lo conozco: puede que se trate de un ser humano excepcional y que tenga el próximo Gravity’s Rainbow en su escritorio. Sólo me estoy refiriendo a este cuento, que en verdad me dejó extrañado. No obstante, un proceso de revisión más sereno podría producir un texto bastante más fuerte con base en una idea que --repito-- es buena.

Pasando a otros asuntos, han sido meses muy ocupados, en los que he tenido que dejar el blog desatendido. Veremos qué nos depara el próximo año. En todo caso, felicidades en esta época.


ACTUALIZACIÓN: En los comentarios he planteado con más calma los criterios a partir de los cuales he emitido esta opinión. No obstante, como lo he dicho varias veces en otras entradas, esta es sólo una opinión. Pretendo dar siempre razones para mis apreciaciones, pero eso no las exime de la subjetividad ni mucho menos. Le agradezco al autor por su participación y por su mesura; además --como lo he dicho en los comentarios-- lo felicito y le deseo un excelente futuro en las letras.