Friday, October 30, 2009

Edición

[Esta entrada ha sido temporalmente retirada del blog.]

8 comments:

  1. Federico, este relato me recuerda un tema que había comentado en otra entrada, sobre lenguajes literario y cinematográfico. Aunque me parece que Javier M. y vos estaban de acuerdo en que el primero se sacrificaba cuando estaba presente el segundo, yo no creo que sea así; aunque diferentes, no veo a uno necesariamente por encima del otro.
    Me refiero a que, por ejemplo, este cuento es cien por ciento visual. Las transiciones que hacés de una escena a la otra son un trabajo de montaje cinematografico perfecto. Pienso en la famosa secuencia de El graduado en la que el personaje pasa de la cama del hotel a la almhada de su cuarto, al cuerpo de Mrs. Robinson al colchón inflable en la piscina... Pero igual, no creo que el carácter visual le reste valor literario. Es una muy buena narración, sólo que es muy fácil leerlo también como imagen.

    ReplyDelete
  2. La verdad es que la estructura naufraga. Que risa esa pregunta tan bacana, y en ese momento.

    Oí, ¿si hay alguien tan aseptico que prende dos baretos de una vez?, ¿porque mas bien no le pusieron patines?, no se, estos son tiempos para vivir con austeridad.

    ReplyDelete
  3. De acuerdo con JuanDavid. También lo había pensado. El mariguanero es gregario por naturaleza y nunca prende dos baretos al tiempo, ni siquiera en épocas de abundancia JuanD., si hay dos, prenden uno primero y luego rotan el otro.

    ReplyDelete
  4. Mónica: Claro, recuerdo la conversación.
    Mi posición era que no me parecía necesariamente malo que los autores actuales se formaran con idiomas extraliterarios; es más, creo que es imprescindible que un narrador moderno sepa de cine y demás. La falla sería que esos narradores no fueran, además, buenos lectores, para conocer (y subvertir cuando sea necesario) las convenciones propias de la literatura, sin reinventar la rueda. A mí me late que el comentario de Javier apuntaba a lo mismo, aunque pudiera verse como la jerarquía que señalaste.

    Al margen de eso, veo a lo que te referís como el carácter visual de este texto. No fue fácil hacer esos quiebres que con una cámara serían muy evidentes. Tuve que reforzarlos, incluso, porque la primera persona que lo leyó pensó que era una misma pareja (o que era una gran orgía en una misma noche). Ciertamente los cambios de escenario y personaje aquí son muy visuales. Chévere que lo hayás notado, y chévere que te haya gustado.

    Juan David: Pensé que Ricardo era el tipo de persona que no se pondría con ese compañerismo de sustancias (aunque sí de fluidos, así que quién lo entiende), pero Mónica y vos tienen razón. Sería demasiado inusual que no le pusiera ruedas en vez de sacar otro. Gracias por el comentario.

    ReplyDelete
  5. Cuando Monica dijo "Las transiciones que hacés de una escena a la otra son un trabajo de montaje cinematográfico perfecto." yo no había entendido a que se refería, pero ya cuando usted hablo de que en una versión anterior parecía una orgía ahí si entendí ese párrafo de Monica. Y Monica tiene razón, si le quedo perfecto.

    ReplyDelete
  6. Juan David: Sí, ella se refería a esos momentos en que la narración brinca de unas circunstancias a otras, sin anunciar el cambio explícitamente. Qué bueno que veás que quedó bien.

    ReplyDelete
  7. Muy bien, Federico, por nada pierdas tu estilo.

    ReplyDelete