Saturday, October 26, 2013

William Ospina y su Poesía (y yo)

La semana pasada la revista literaria HermanoCerdo publicó un texto mío sobre el poeta William Ospina.

Es un texto que habla de literatura, pero mezcla anécdotas y algunos poemas de Ospina. Empieza en la casa de mi abuela y termina en Cartagena.

Wednesday, September 18, 2013

"La muerte y otras cosas que se confunden con el amor"

“Fue un accidente. Helena escuchó esa frase demasiadas veces: de su mamá, de los médicos, del conductor al que Helena le hubiera encantado siquiera castrar. Llenos de esa frase, llenos de cables y tubos y sondas y sangre; así fueron los meses después del accidente”.

Hace poco mencioné un libro de cuentos mío que está disponible en Amazon: Veneno. Hay otro disponible ahora. Se titula La muerte y otras cosas que se confunden con el amor. Está disponible en Amazon, aquí. La portada es esta, que es por lo menos sugerente de lo que se encuentra en los cuentos:



La cita con la que empieza esta entrada es el primer párrafo del cuento “Un accidente”, el primero de los cuatro cuentos de la colección. “Un accidente” se había publicado antes, en el libro El corazón habitado, del que hablé hace unos años en este blog, aquí. Los demás cuentos son inéditos. Hay una persona que sufre por las llamadas que recibe en una reunión de negocios. Hay un editor que seré benigno en describir como promiscuo. La colección termina con un cuento repleto de humor negro y de choques culturales: “Murió Esteban”.

Espero que les guste. Si tienen problemas con el formato de un libro electrónico para el sistema Kindle, incluí unas indicaciones en la entrada sobre Veneno.

Wednesday, September 11, 2013

Mario Vargas Llosa, "Conversación en La Catedral"

Mario Vargas Llosa, Conversación en La Catedral (1969). Madrid: Punto de Lectura (2001), 755 pp.

Una de las mejores formas de darse de cuenta de que la literatura es, en últimas, cuestión de gustos es recibir una recomendación enfática de alguien para leer un libro… y seguirla. A veces uno sale contentísimo con el libro y agradecido con la recomendación. Los gustos coincidieron. Genial.

Pero no siempre es así. Viví algo de eso con la novela Conversación en La Catedral, de Mario Vargas Llosa. Alguien —un buen lector y buen amigo, en cuyo criterio confío— me la recomendó en términos tan elogiosos y urgentes que parecía un llamado a dejar el padrenuestro a la mitad para sentarse en una silla a pasar las páginas del libro.

Bueno, no lo hice así al pie de la letra, pero finalmente la leí. Con el prólogo de 1998 me divertí al ver que Vargas Llosa la terminó de escribir en 1969 en Puerto Rico, el mismo lugar en el que yo empecé a leerla varias décadas después. Nos dice también el prólogo que “ninguna otra novela [le] ha dado tanto trabajo” (p. 9). De cierta forma, ese es el problema: también les da trabajo (innecesario) a los lectores. El autor tenía un muy buen matorral de historias entre manos. No necesitaba enmalezarlas con tantos juegos técnicos. Pero me estoy adelantando.